Dicen los que más saben del ser humano que somos pura química.
Un caos de elementos que van a su antojo y se activan cuando quieren , totalmente fuera de nuestra consciencia.
Por estímulos que reaccionan a la llamada de los activos de nuestro cerebro , respondiendo a otros que les atraen como la miel a la abeja.
Yo lo creo.
Lo sé cuando pierdo el guión que hicieron sobre mí misma , con lo que se establece como ley no escrita.
Enredada en mi propia tela de hormonas , imposibles de manejar. Ciega de sexo.
Deseo...
No sé si de verdad necesito comprender qué provoca que una sola de tus miradas haga que mis labios se humedezcan, los pelos de todo el cuerpo se ericen, las pupilas se dilaten y me deje llevar por el barco del instinto.
Ese que me obliga a poner tus manos en mis caderas y lamerte el cuello mientras te gimo al oído.
Un mar de olores flota en el ambiente y el poco espacio que queda entre los dos.
Es el momento en el que descubres que eres un animal más sobre esta piedra de átomos.
Guiados sólo por los impulsos.
Nuestros labios, una lucha de mordiscos , tu mano decidida en mi sexo , húmedo deseando ser tuyo.
La guerra comienza contra la pared donde nos comemos como si de verdad fuésemos a devorarnos como un león come a su presa, y me aprietas hacia a ti como si quisiese escapar.
Pero yo ya no pienso.
Soy un cuerpo que decide por mí y quiere que lo hagas estremecer , te clavo mis ojos lascivamente para que tengas la seguridad que recibirás el placer que regalas.
Cómo quiero tus manos ... tu boca ... tu lengua recorriendo los rincones más oscuros, húmedos e hinchados. Tu cuerpo entero deseando meterse en el mío.
Dos animales, sí.
Salvajes esforzándose en buscar esa conexión eléctrica de pieles , saboreando fluídos que hacen nublar la mente , hasta que caigamos exhaustos por una lucha donde todos ganan , y hasta la última neurona agotada de placer...
El deseo...
Definitivamente la química y mecánica de los cuerpos es importante.
Aunque no la entienda ni quiera.
Lo único que tengo claro , es que me hace sentir viva.