Bienvenidos a mi rinconcito del desastre....

domingo, 21 de septiembre de 2014

Deseo.

Dicen los que más saben del ser humano que somos pura química.

Un caos de elementos que van a su antojo y se activan cuando quieren , totalmente fuera de nuestra consciencia.
Por estímulos que reaccionan a la llamada de los activos de nuestro cerebro , respondiendo a otros que les atraen como la miel a la abeja.

Yo lo creo.

Lo sé cuando pierdo el guión que hicieron sobre mí misma , con lo que se establece como ley no escrita.
Enredada en mi propia tela de hormonas , imposibles de manejar. Ciega de sexo.

Deseo...

No sé si de verdad necesito comprender qué provoca que una sola de tus miradas haga que mis labios se humedezcan, los pelos de todo el cuerpo se ericen, las pupilas se dilaten y me deje llevar por el barco del instinto.
Ese que me obliga a poner tus manos en mis caderas y lamerte el cuello mientras te gimo al oído.

Un mar de olores flota en el ambiente y el poco espacio que queda entre los dos.

Es el momento en el que descubres que eres un animal más sobre esta piedra de átomos.

Guiados sólo por los impulsos.

Nuestros labios, una lucha de mordiscos , tu mano decidida en mi sexo ,  húmedo deseando ser tuyo.

La guerra comienza contra la pared donde nos comemos como si de verdad fuésemos a devorarnos como un león come a su presa,   y me aprietas hacia a ti como si quisiese escapar.

Pero yo ya no pienso.
Soy un cuerpo que decide por mí y quiere que lo hagas estremecer ,  te clavo mis ojos lascivamente para que tengas la seguridad que recibirás el placer que regalas.

Cómo quiero tus manos ...  tu boca ... tu lengua recorriendo los rincones más oscuros,  húmedos e hinchados. Tu cuerpo entero deseando meterse en el mío.

Dos animales, sí.

Salvajes esforzándose en buscar esa conexión eléctrica de pieles , saboreando fluídos que hacen nublar la mente ,  hasta que caigamos exhaustos por una lucha donde todos ganan , y hasta la última neurona agotada de placer...

El deseo...

Definitivamente la química y mecánica de los cuerpos es importante.

Aunque no la entienda ni quiera.

Lo único que tengo claro , es que me hace sentir viva.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Música.

Tenía una cama al lado de la de su abuela.
Pero a veces le concedía el capricho, no sin muchos ruegos y esfuerzo, de abrir el sofá-cama del salón y dormir allí las dos juntas.
La ventana del salón era enorme, no tenía persiana y daba al patio de la casa. Así que era normal despertarse al alba con la luz de los primeros rayos de sol y el canto del gallo. Quizá por eso a la abuela le costaba tanto dormir allí.
El patio estaba lleno de jaulas de canarios que empezaban temprano a llenar nuestros oídos de increíbles gorjeos. El abuelo los criaba orgulloso bajo la mirada de reproche de la abuela barriendo los restos de alpiste por el patio y la escalera que subía a la azotea. Murmuraba mientras lo hacía , aunque el abuelo le lanzaba una de esas miradas de ojos aceituna con media sonrisa , no conseguía que dejara de quejarse , pero ella esbozaba una mueca y en sus ojos juguetones brillaba alegría.
El patio estaba protegido por un techo verde transparente que le daba una luz especial a todo lo que allí había, a los tiestos con flores, el rincón de periódicos del abuelo, la caseta de las perras...

Aquella noche hubo una terrible tormenta.
Los truenos hacían que las ventanas temblaran , el viento silbaba con furia y paraban un poco su corazón. La pequeña se tapaba hasta los ojos y se acurrucaba en el pecho de la abuela mientras la habitación se llenaba por la luz de los relámpagos , a la vez que la lluvia golpeaba estrepitosamente el techo verde del patio.

La abuela nunca había ido a la escuela y le tocó vivir tiempos de guerra y hambre. En la cara tenía marcada las palizas que su padre propinaba a su madre y el haberse escapado de su lado por  amor.
Acarició la cabeza de su nieta mientras temblaba de miedo y le contó aquella historia sobre las tormentas.
-"Nena"- Susurró.-"La tormenta es música. El trueno es el tambor, la lluvia los triángulos , el viento los clarinetes y el rayo la batuta del maestro. Es la gran orquesta del Señor. No hay que tener miedo, sino saber escucharla y disfrutarla."-

Durmió.

Unas horas más tarde , el sol calentaba haciendo de la tormenta un dulce sueño y los pájaros cantaban fuerte como celebrando algo.
La abuela entró al salón agitando la manivela del molinillo de café verde y preguntó - " Nena ¿Qué no quieres levantarte hoy?"-
Ella se estiró en aquella cama tan grande, de suaves sábanas blancas llenas de reflejo verde.
Se regocijó durante un rato de aquella sensación y corrió a la cocina a abrazar a su abuela por la espalda mientras  preparaba el café.

lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Ser o no ser?

Pregunta recurrente como la pesadilla que se repite cuando tienes miedo de tomar decisiones.
Tan inevitable como imposible.
Sigo al conejo blanco hasta la madriguera, con el corazón latiendo fuerte , parada ante la oscuridad del futuro , petrificada por el miedo de la incertidumbre y lo que puedo encontrar tras esa puerta .
Durante mucho tiempo me he quedado ahí. Sin saber si caeré al abismo precipitándome como una piedra y abriéndome la cabeza contra el suelo , o si sin embargo caeré como Alicia, lenta y suavemente, rodeada de sensaciones extrañas pero agradables...
Ser... o no ser...
Si difícil es la pregunta , la respuesta se hace retorcida o imposible.
No sé si fui, soy o seré nada ni nadie. Si no somos o no seremos o nunca fuimos.
A pesar de toda esta diarrea de palabras rondando mi cabeza , llena de choques eléctricos confusos y a veces sin sentido, sólo me queda claro que:
Decido cruzar la madriguera , encontrar al conejo , mirarle a los ojos, y arrepentirme después si ese hecho cambiará mi vida para siempre o no.
Decido ser, o creer que soy. Que pienso por mí, siento por mí y no por una especie de capricho cósmico que juega con nosotros en un macabro teatro de linterna mágica.
Traspasaré la puerta y dejaré atrás esa sensación de miedo y de no ser, o creer que no soy, que no somos.