con persianas bajas, cortinas corridas.
Sin ventilación el aire se hace grueso e irrespirable.
Todo está viciado.
A oscuras voy andando a tientas , torpe tropezando
con un desastre de trastos y suciedad que yo
misma he provocado, y no me deja salir.
Siento que el pecho me oprime mientras
intentan abrir la puerta, lo deseo demasiado,
me asusta demasiado...
Pero mucho me temo que el caos lo llena todo,
tanto desorden no deja pasar ayuda posible.
Y el sentimiento de ser verdugo
para otros y víctima de mí misma se hace insoportable.
Con la impotencia ante todo lo que se hace y lo que no,
en un mar de dudas, deseos y obligaciones,
a la deriva entre las pelusas, la penumbra y el olor
a cerrado de este corazón negro, trastornado ...
Just keep breathing...
ResponderEliminar