Indagando en mi memoria te veo,
soplando a mi alma tus vientos de cambio.
Mostrándome de lejos esa luz ya perdida.
Y yo , mirando con ojos incrédulos, vidriosos, entreabiertos...
Cegada por ese calor que nunca volverá
a confortar sobre tu pecho mi cabeza hundida en sueños de niña.
Vislumbro vagamente ese camino al que tus ojos
juguetones me hacen rendirme:
Casi es mío el tiempo que dejo escapar.
La cobardía me echa un pulso que siempre rebasa.
Pero levemente despierto, apenas, sólo por un momento
logro ver lo que mis ojos ofuscados se empeñan en no mostrarme.
Está pasando ahora mismo, en nuestras caras,
en nuestras miradas, pero dejamos irremisiblemente, estúpidos,
que ese espacio se corrompa.
Y nunca volverá a ser el mismo, ni él, ni nosotros.
Y sólo quedará el pesar de lo que no tornará a ser,
la oportunidad brindada que ahora esquivamos.
Y casi tuvimos.
Oye esto está bastante bien eh
ResponderEliminarEs lo que tienen los picos de locura; a veces te dejan en ridículo y otras te traen la inspiración. Palmaditas en las espalda always welcome =^^=
Eliminar