Bienvenidos a mi rinconcito del desastre....
lunes, 10 de noviembre de 2014
Memorias de un infierno.
Empieza la nueva oportunidad de cambiar algo, venga nena, hoy va a ser el día.
Qué difícil salir de la cama, dejar la seguridad que proporciona la fortaleza de sueños.
Miro el móvil , leo los buenos días de ella y sonrío.
El gato que cree ser mi amo apenas me deja mirar la pantalla, da los buenos días a su manera con el trasfondo egoísta y manipulador de los felinos que sólo te usan para sus necesidades. Pero igualmente le acaricio y hablo dulce.
Pies bajo la cama, zapatillas y lo que piensas que será un paso hacia la felicidad.
Definitivamente la maternidad no es para mi , pienso mientras preparo el desayuno entre riñas .
Saca lo peor y lo mejor de mi. Pero qué difícil lo hace todo. Ella o yo, no lo tengo claro.
La realidad es que no tengo nada claro.
Después de su guerra sólo quiero el silencio de mi cabeza buscando excusas para no hacer nada.
Mi pared me espera. Soy capaz de mirarla durante horas mientras fumo o me envuelve la música.
Y el conflicto armado de gritos continúa con vagas treguas a lo largo de la tarde.
Ella...
Me encierro a ratos en el móvil, hablo con personas que no he visto nunca pero me conocen más que las que tengo más cerca. Gente de la que huyo inventando para no hacer frente a sus críticas, miradas compasivas, explicaciones, consejos a los que asiento con una mueca deseando que me dejen en paz.
Después de la rutina ella cierra los ojos y mis propósitos se muerden la cola de nuevo.
Mañana... mañana... mañana... susurro mientras navego en la nube psicotrópica de inductores del sueño legales, en un intento de alcanzar un coma . Y abandonar esa cárcel que son mis propios huesos. Ese infierno de sentimientos.
martes, 21 de octubre de 2014
Háblame.
domingo, 21 de septiembre de 2014
Deseo.
Dicen los que más saben del ser humano que somos pura química.
Un caos de elementos que van a su antojo y se activan cuando quieren , totalmente fuera de nuestra consciencia.
Por estímulos que reaccionan a la llamada de los activos de nuestro cerebro , respondiendo a otros que les atraen como la miel a la abeja.
Yo lo creo.
Lo sé cuando pierdo el guión que hicieron sobre mí misma , con lo que se establece como ley no escrita.
Enredada en mi propia tela de hormonas , imposibles de manejar. Ciega de sexo.
Deseo...
No sé si de verdad necesito comprender qué provoca que una sola de tus miradas haga que mis labios se humedezcan, los pelos de todo el cuerpo se ericen, las pupilas se dilaten y me deje llevar por el barco del instinto.
Ese que me obliga a poner tus manos en mis caderas y lamerte el cuello mientras te gimo al oído.
Un mar de olores flota en el ambiente y el poco espacio que queda entre los dos.
Es el momento en el que descubres que eres un animal más sobre esta piedra de átomos.
Guiados sólo por los impulsos.
Nuestros labios, una lucha de mordiscos , tu mano decidida en mi sexo , húmedo deseando ser tuyo.
La guerra comienza contra la pared donde nos comemos como si de verdad fuésemos a devorarnos como un león come a su presa, y me aprietas hacia a ti como si quisiese escapar.
Pero yo ya no pienso.
Soy un cuerpo que decide por mí y quiere que lo hagas estremecer , te clavo mis ojos lascivamente para que tengas la seguridad que recibirás el placer que regalas.
Cómo quiero tus manos ... tu boca ... tu lengua recorriendo los rincones más oscuros, húmedos e hinchados. Tu cuerpo entero deseando meterse en el mío.
Dos animales, sí.
Salvajes esforzándose en buscar esa conexión eléctrica de pieles , saboreando fluídos que hacen nublar la mente , hasta que caigamos exhaustos por una lucha donde todos ganan , y hasta la última neurona agotada de placer...
El deseo...
Definitivamente la química y mecánica de los cuerpos es importante.
Aunque no la entienda ni quiera.
Lo único que tengo claro , es que me hace sentir viva.
sábado, 20 de septiembre de 2014
Música.
Pero a veces le concedía el capricho, no sin muchos ruegos y esfuerzo, de abrir el sofá-cama del salón y dormir allí las dos juntas.
La ventana del salón era enorme, no tenía persiana y daba al patio de la casa. Así que era normal despertarse al alba con la luz de los primeros rayos de sol y el canto del gallo. Quizá por eso a la abuela le costaba tanto dormir allí.
El patio estaba lleno de jaulas de canarios que empezaban temprano a llenar nuestros oídos de increíbles gorjeos. El abuelo los criaba orgulloso bajo la mirada de reproche de la abuela barriendo los restos de alpiste por el patio y la escalera que subía a la azotea. Murmuraba mientras lo hacía , aunque el abuelo le lanzaba una de esas miradas de ojos aceituna con media sonrisa , no conseguía que dejara de quejarse , pero ella esbozaba una mueca y en sus ojos juguetones brillaba alegría.
El patio estaba protegido por un techo verde transparente que le daba una luz especial a todo lo que allí había, a los tiestos con flores, el rincón de periódicos del abuelo, la caseta de las perras...
Aquella noche hubo una terrible tormenta.
Los truenos hacían que las ventanas temblaran , el viento silbaba con furia y paraban un poco su corazón. La pequeña se tapaba hasta los ojos y se acurrucaba en el pecho de la abuela mientras la habitación se llenaba por la luz de los relámpagos , a la vez que la lluvia golpeaba estrepitosamente el techo verde del patio.
La abuela nunca había ido a la escuela y le tocó vivir tiempos de guerra y hambre. En la cara tenía marcada las palizas que su padre propinaba a su madre y el haberse escapado de su lado por amor.
Acarició la cabeza de su nieta mientras temblaba de miedo y le contó aquella historia sobre las tormentas.
-"Nena"- Susurró.-"La tormenta es música. El trueno es el tambor, la lluvia los triángulos , el viento los clarinetes y el rayo la batuta del maestro. Es la gran orquesta del Señor. No hay que tener miedo, sino saber escucharla y disfrutarla."-
Durmió.
Unas horas más tarde , el sol calentaba haciendo de la tormenta un dulce sueño y los pájaros cantaban fuerte como celebrando algo.
La abuela entró al salón agitando la manivela del molinillo de café verde y preguntó - " Nena ¿Qué no quieres levantarte hoy?"-
Ella se estiró en aquella cama tan grande, de suaves sábanas blancas llenas de reflejo verde.
Se regocijó durante un rato de aquella sensación y corrió a la cocina a abrazar a su abuela por la espalda mientras preparaba el café.
lunes, 8 de septiembre de 2014
¿Ser o no ser?
Tan inevitable como imposible.
Sigo al conejo blanco hasta la madriguera, con el corazón latiendo fuerte , parada ante la oscuridad del futuro , petrificada por el miedo de la incertidumbre y lo que puedo encontrar tras esa puerta .
Durante mucho tiempo me he quedado ahí. Sin saber si caeré al abismo precipitándome como una piedra y abriéndome la cabeza contra el suelo , o si sin embargo caeré como Alicia, lenta y suavemente, rodeada de sensaciones extrañas pero agradables...
Ser... o no ser...
Si difícil es la pregunta , la respuesta se hace retorcida o imposible.
No sé si fui, soy o seré nada ni nadie. Si no somos o no seremos o nunca fuimos.
A pesar de toda esta diarrea de palabras rondando mi cabeza , llena de choques eléctricos confusos y a veces sin sentido, sólo me queda claro que:
Decido cruzar la madriguera , encontrar al conejo , mirarle a los ojos, y arrepentirme después si ese hecho cambiará mi vida para siempre o no.
Decido ser, o creer que soy. Que pienso por mí, siento por mí y no por una especie de capricho cósmico que juega con nosotros en un macabro teatro de linterna mágica.
Traspasaré la puerta y dejaré atrás esa sensación de miedo y de no ser, o creer que no soy, que no somos.
viernes, 4 de julio de 2014
El río.
jueves, 3 de julio de 2014
Valor.
Como si escribir sobre algo lo convirtiera en una verdad universal .
La mayoría de veces que escriben sobre valor lo hacen apelando más bien a lo que yo denominaría orgullo.
Otras se hace sobre personas que superan problemas físicos o enfermedades como el cáncer , y me van a perdonar , pero enfrentarse a una enfermedad no es ser valiente , lo digo desde la experiencia ; eso es puro instinto de supervivencia.
Entonces... ¿Qué es ser valiente ? ¿Qué te convierte en cobarde?
No son preguntas irónicas, me gustaría que alguien me lo explicara .
Aunque me ronda la idea que es valiente el que lucha por lo que le hace feliz , sin miedo a dejar cosas materiales, trabajo, o incluso a personas atrás , apartando a un lado el orgullo .
Mientras , mi cabeza entiende que la cobardía tiene un amplio abanico de excusas , miedos , frustraciones ; que nos hacen no ver con claridad el tiempo que perdemos ...
Según mi propio criterio , que puede ser tan válido como otro , me calificaría como cobarde.
Es lo que hay...
Todos queremos saber , y el tic tac no para , porque por desgracia o suerte , el sol no va a pilas.
La tierra gira a pesar de nuestras preguntas sin respuesta , nuestras miserias y actitudes...
¿Me explicará alguien algún día la diferencia?
¿Me lo demostrará?
¿Desaprenderé a ser cobarde?
¿Merecerá la pena ser valiente por mí?
Aunque no nos engañemos...
Lo que mejor se nos da es matar corazones con excusas.
sábado, 28 de junio de 2014
La gata sobre la arena.
Qué rara es.
Camina cerca de la orilla, suave y elegante , bajo el sol caliente del mediodía.
Parece que no lo hace con ningún propósito esencial, como buscar refugio o cazar algún pajarillo despistado.
Diría que lo hace elementalmente por placer.
No deja de ser curioso como a la pequeña felina maltratada una vez por caprichos del corazón de los hombres , no parece molestarle el salpicar de la resaca y el calor castigador de agosto.
Definitivamente es extraña.
No le importa que la gente la mire pararse de pronto a oler la espuma y mirar con las pupilas casi imprerceptibles el reflejo cegador del sol en el agua . Como si ahí hubiese algo tan interesante como un libro ; clava su vista un rato y emprende su marcha hacia ninguna parte.
Un hueco rocoso del espigón es su lugar.
Se refugia frágil en él aparentando que en el mundo no hay nada más que la humedad y protección aparente de su sitio . Duerme mimetizada con la oscuridad y con la seguridad del que se cree solo.
Cuando la playa está desierta y el sol ya es sólo un recuerdo , la luna se alza llena en la noche clara , inundando el mundo de una luz casi azul y mágica.
Los otros gatos habitantes del espigón salen ahora a cazar ratas y tienen sus trifulcas nocturnas bajo una atenta mirada verde.
Pero ella no caza , y no parece albergar ningún interés por la vida social gatuna y sus entresijos.
Simplemente sale de su escondite , se sienta al filo de las rocas a maullar a la luna sus penas de gata y llorar sus amores perdidos.
sábado, 7 de junio de 2014
Nada
Ojalá cerradura, vuelta de llave.
Ojalá candado, cerrojo, pestillo...
Ojalá ausencia de ventanas, oscuridad...
Ojalá ojos cerrados, mente fuerte, corazón duro con callos.
Ojalá piel insensible, ojalá ni frío...ni calor, ni pasión.
Ojalá sordera, labios sellados, lengua seca.
Ojalá ... nada.
Beso.
Cualquiera diría que es tan sencillo .
Entender la excitante química que lo provoca , del momento justo antes cuando sabes que va a pasar.
La mirada hacia el suelo vergonzosa de la primera vez y el ansia de rozar las lenguas que te hace torpe.
Cómo se eriza el pelo en cada erótico roce de salivas y choques entre dientes.
No estoy segura de haber probado ni si tengo conocimiento de todos los tipos de besos ...
Inocentes , románticos , lascivos , dolorosos , torpes , sencillos , con desgana , apasionados , asquerosos , obligatorios , protocolarios , los que te dan a traición sin previo aviso ...
Quizá estos últimos en la mayoría de los casos sean los que menos te gustan dependiendo de la persona que los de, supongo.
O que por fugaces, tengas guardado en lo más profundo de tu memoria el sabor de aquellos labios que apenas te rozaron.
Definitivamente no es fácil describir un beso.
Creo que se me da mejor la práctica.
Así que la próxima vez , deja que te lo explique sin hablar .
O mejor aún , inténtalo tú.
Pega suavemente tu boca a la mía hasta que lo sencillo se haga ansia brusca , devórame como si quisieras conservar el sabor de mi saliva y el tacto de mi lengua para siempre.


